La Costa da Morte en La Coruña

Desde la punta del Monte Louro, en la preciosa y coqueta Muros, hasta la suave ensenada de Caión. Un recorrido por la costa occidental de la provincia de La Coruña, un vetusto camino de mar y leyendas, de rugidos impetuosos de espuma y el sabor insondable de más de un centenar de naufragios.

Es la Costa da Morte, un paisaje de contrastes, de pequeñas rías y amplios arenales. Costa de abruptos acantilados y pequeños pueblos pintorescos abrazados a las rocas. Iniciaríamos nuestro recorrido en Muros, a unos cien kilómetros al sur de La Coruña. Su centro histórico es Conjunto Histórico Artístico desde 1970, villa de rancio sabor marinero, de callejuelas y soportales que se asoman al mar.

De Muros llegamos a Carnota, separadas apenas por quince kilómetros. Aquí se encuentra el Hórreo de Carnota, uno de los más conocidos de Galicia, de más de 34 metros de largo, además de la Iglesia de Santa Comba de Carnota, del siglo XVIII, y la Iglesia de San Mamede.

Treinta kilómetros al norte de Carnota está Dumbría, en un recorrido costero de pequeñas iglesias románicas. En el trayecto os recomiendo visitar el pueblo de Ézaro, un maravilloso mirador a la costa, así como Cee, con su Iglesia de Santa María de Xunqueira, y Corcubión, Conjunto Histórico Artístico a la entrada de una preciosa ría.

A poco más de diez kilómetros de Corcubión se halla Fisterra, el Finis Terrae de los romanos, rincón de tradiciones y leyendas, que guarda un centro histórico plagado de callejuelas empedradas e iglesias románicas. De Fisterra subimos hasta Muxía, villa marinera que alberga el Santuario da Virxe da Barca y el Monasterio de San Xulián de Moraime, fundado en el siglo VI.

Frente a Muxía, mirándose eternamente una a la otra, se halla Camariñas, capital del encaje, con la Iglesia de San Xurxo y la de Santa Mariña en Xaviña, del siglo XII. Veinte kilómetros al interior de Camariñas tenemos Vimianzo, con una tremenda riqueza patrimonial en forma de dólmenes y el magnífico Castillo de Vimianzo, construido en el siglo XII.

Siguiendo la carretera de la costa encontramos el pueblo de Laxe, con su iglesia románica de Santiago, del siglo XII, y a su lado Cabana de Bergantiños, con el Dolmen de Dombate, de más de seis mil años de antigüedad, y el castro de A Cidá, del siglo V a.C. A menos de diez kilómetros veréis Ponteceso, con sus preciosas iglesias románicas.

Ya nos quedarían por recorrer Malpica de Bergantiños, con la Iglesia de Santiago de Mens y sus torres del mismo nombre, Carballo y su Iglesia de Rus, Laracha y el Monasterio de San Pedro de Soandres, del siglo XIV, y Coristanco, con la Iglesia de Santalla do Castro.

Ni que decir tiene que este recorrido por la Costa da Morte en La Coruña es uno de los más bellos que se pueden hacer por Galicia. Pueblos pintorescos, abruptos acantilados y paisajes universales. Todo lo que cualquiera podría pedir para un fin de semana de lujo.

Foto Vía Minube

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