El Acueducto de Segovia

Recuerdo un amigo que me decía… “eso de los Patrimonios de la Humanidad no hay que creérselo mucho”… Y, claro, yo le contestaba… ¿que no?, pues que se lo pregunten a Segovia, ya verás. Porque Segovia lo es, y tiene razones de sobra para ello. ¿Por el célebre Acueducto?. Huy, andáis un poco perdidos… y por muchas cosas más.

Porque por muy soberbio y famoso que os resulte el Acueducto, de Segovia os llevaréis muchos otros recuerdos. La silueta que todos tenemos de esta obra de arte de la ingeniería romana es la que se puede ver en la Plaza del Azoguejo. ¿Cómo diablos pudieron colocar estos malditos romanos esos arcos ahí, sin ningún tipo de ligazón entre ellos?.

Pues sí, es la pregunta que se plantea cualquier turista que se precie cuando se coloca bajo esta maravilla de la humanidad. Que sí, que los patrimonios de la humanidad no hay que creérselos. Colocaros a los pies del Acueducto de Segovia, a ver si le dais la razón a mi amigo. Con una altura máxima de 29 metros, y una longitud de 728, el que no lo crea…

Pero en total este acueducto tiene unos quince kilómetros de longitud, lo que lo convierten sin duda en uno de los acueductos más completos del mundo. ¿Pensarían los romanos que, a estas alturas de la vida, aún perduraría?. Me imagino que sí, ya sabéis lo tozudos que eran para algunas cosas.

Las aguas que transportaba el acueducto venían desde el manatial de la Fuenfría, situado a unos 17 kilómetros de Segovia. Esto para que veáis que, el acueducto que contempláis en la ciudad, sólo es una parte de la ingente construcción, un patrimonio que ha resistido cualquiera de las inclemencias del tiempo.

Y, perdonad que os insista en el detalle: sus más de veinte mil bloques de piedra no están unidos por masa o cemento alguno. Siendo esto así, más que una obra de arte de la ingeniería romana, resultaría casi una leyenda, ¿verdad?.

Yo tuve la suerte de acercarme a él de noche, a la Plaza del Azoguejo. Allí estaba el acueducto, entre la luna y mi silencio. Contemplarlo a esas horas, con la quietud de Segovia, y el eterno centinela del Alcázar en el horizonte, no creo que tenga precio.

Foto Vía Usuarios Multimanía

2 ComentariosDejar un comentario

Dejar una respuesta

Tu dirección de email no será publicada. Campo requerido *