Menorca, un museo al aire libre

Cuando uno piensa en destinos turísticos insulares, nunca nos paramos a pensar en nuestras propias islas que son, sin duda alguna, uno de los lugares turísticos preferidos de alemanes, británicos y franceses sin olvidarnos de los españoles. Menorca es uno de estos destinos, que además se encuentra a tan sólo una hora de avión desde la península.

Uno de los atractivos de esta isla son sus museos al aire libre, yacimientos  para todos aquellos que aman la historia. Conocer estos monumentos, es ser testigos de nuestra propia historia; yacimientos megalíticos y fortificaciones del Siglo XVIII nos la muestran.

Trepucó

Es un poblado talayótico construido en piedra de alrededor de 5.000 metros cuadrados, que en sus orígenes estaba amurallado. En la actualidad se conservan algunos fragmentos de dicha muralla, dos torres cuadradas, dos talayots, el santuario (la taula) y restos de algunas viviendas.

Este asentamiento fue destruido durante la Segunda Guerra Púnica y su abandono nos ofreció, que en excavaciones arqueológicas, se encontraran enseres domésticos increíblemente conservados, que se encuentran expuestos en el Museo de Menorca.

Naveta des Tudons

Este monumento funerario es único de la isla de Menorca. Fue construido con piedras medianas y encajadas sin ayuda de ningún útil. Aquí se llevaba a cabo entierros colectivos y durante las excavaciones, se encontraron cuerpos junto a sus ajuares: armas, joyas…

Su entrada nos lleva a un corredor pequeño que conduce a la cámara superior y hasta otra puerta para volver a bajar. Tanto el piso intermedio como la parte superior están construidos con grandes losas que hacen de vigas. Por desgracia, no se tiene acceso a la naveta por motivos de seguridad.

Basílica des Fornás de Torrelló

Cuando el emperador romano Justiniano en el siglo VI había conquistado las Islas Baleares es de cuando se data esta iglesia paleocristiana pavimentada con un enorme mosaico que aún hoy podemos admirar.

El mosaico de motivos geométricos, representa aves haciendo alusión al paraíso y dos leones enfrentados a una palmera. Se cree que pueden representar la muerte y la palmera, el árbol de la vida según la tradición judía, muy importante de Maó en aquella época.

Menorca tiene mucho más que ofrecer, sus pueblos, su parque natural, sus playas, todo esto hacen de esta isla un lugar inolvidable para nuestras vacaciones.

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